sábado, 27 de diciembre de 2008

Mis sueños, lo contrario de todo el mundo

Plantar un hijo.

Escribir un árbol.

Tener un libro.



Plantar un hijo, creo que ya lo hice, ¿cómo?, un hijo es algo propio, no solo se habla de "hijo" en sentido familiar porque todavía no estoy lista como para tener un hijo, tener otro hombre, pero sí estoy lista. En este caso, mi hijo sería mi piano, lo tengo un poco abandonado, pero bue, sé que retomaré algún día, por ahora solo quiero terminar mis estudios, disfrutar mi adolescencia y lusgo, tendré tiempo para volver con mi piano.



Escribir un árbol, no exactamente un árbol de vegetal, sino, mi propio árbol genealógico, pero sé que falta tiempo, quiero tener un futuro nieto en el que cuando haga su árbol pueda poner "Abuela, Lucía Gentile", tengo bien claro que falta tiempo para eso, pero tengo toda una vida para lograrlo.



Tener un libro, no me refiero a tener un libro cualquiera, sino, tener un libro en el uno escriba, sé que algún día pasaré mi vida, lo que hice, la vida de mis amigos y familiares en un libro, y allí por fín tendré en mis manos el libro de mi vida, a eso me refiero con tener un libro, no solo a un libro con hojas, sino a mi vida misma, que sea una historia con el final que me toque, pero que sea una historia que de gusto leerla, no me refiero a la felicidad ni nada semejante, sino a una historia en la que se diga "valió la pena que una persona como esta tenga una vida", y ahí sí, voy a sentirme totalmente completa, una vida con amigos y familia, una vida con altibajos, pero una vida, sobre todo, en donde pude ayudar a mucha gente y hacer de mí, una persona, aunque sea, un poquito interesante.

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